El café cortado no es solo un café rápido por la mañana o una pausa por la tarde. Es una combinación equilibrada de espresso y leche caliente que refleja la tradición cafetera española y ofrece un sabor intenso pero suave.
El término cortado procede del verbo español “cortar”. En el mundo del café, se refiere a un espresso cortado con una pequeña cantidad de leche caliente. La leche reduce la acidez del café sin ocultar sus aromas, lo que da como resultado una bebida suave y bien equilibrada.
Un café cortado clásico se prepara con partes iguales de espresso y leche caliente. La leche se calienta suavemente y se espuma muy ligeramente para conservar una textura cremosa. A diferencia del cappuccino o del latte, el cortado mantiene un sabor a café más intenso y definido.
Muchas personas buscan información sobre las diferencias entre el café cortado y otros cafés espresso. Aunque varias bebidas combinan café y leche, las proporciones y la textura influyen directamente en la intensidad y la experiencia final.
El café piccolo suele prepararse con un ristretto y una mayor cantidad de leche caliente, lo que da lugar a una bebida más suave y cremosa. El café cortado mantiene una proporción cercana a uno a uno entre espresso y leche, por lo que el sabor del café sigue siendo el protagonista.
El latte contiene mucha más leche y ofrece un perfil más suave. El cappuccino se caracteriza por una capa de espuma más espesa y una textura ligera. El café cortado destaca por su poca espuma, su equilibrio y su perfil de espresso bien marcado.
El café cortado forma parte de la cultura cafetera española y se consume a lo largo de todo el día. En Portugal existe una versión similar conocida como pingo. En América Latina es común encontrar el cortadito, a veces con un toque de azúcar. A pesar de las variaciones regionales, la esencia es la misma. Un espresso suavizado, pero no diluido.
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Calienta la leche a fuego suave y espúmala ligeramente, solo lo suficiente para obtener una textura cremosa.
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Vierte la leche caliente sobre el espresso para cortar el café. No es necesario hacer latte art. La sencillez del cortado es parte de su encanto.
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